La importancia del color en la gastronomía

El color es un fenómeno subjetivo, dependiente de la percepción del ser humano, pero, ¿sabías que el color, además, tiene una función adaptativa? Pues sí, los colores se encuentran en la naturaleza a modo de señal de advertencia, y han ayudado al ser humano a sobrevivir hasta nuestros días.

Por ejemplo, los colores como el negro, el amarillo o el rojo, nos advierten del posible peligro de algún animal o planta, que pudieran ser venenosos. Otros colores, como el verde, alertan sobre la posibilidad de podredumbre, y se relaciona con el moho o el deterioro de los alimentos. ¿Sabes que por esta razón el color verde causa tanto rechazo entre l@s más peques?

Increíble, pero cierto, y gracias a esta capacidad, el ser humano ha llegado a evolucionar y desarrollarse, sabiendo diferenciar los alimentos que eran aptos para ser consumidos, de los posiblemente venenosos y deteriorados.

Debido a esto, hay que ser especialmente cauteloso con la elección de los colores en la decoración de un plato, ya que ciertas combinaciones podrían convertir un sabroso plato en algo no demasiado atractivo a la vista y por tanto poco apetecible.

Pero la elección del color no es solo importante en el plato, si no que todo el establecimiento ha de participar de la misma armonía, como parte de un decorado o de un bonito lienzo. La calidad, evidentemente es fundamental y por eso se deben elegir buenos especialistas, como los de Multipinturas, una tienda online que cuenta con un gran stock donde se pueden encontrar todo lo necesario para un acabado de calidad y duradero. Aquí cuentan con un equipo altamente cualificado y con gran experiencia, encantado de asesorar a todos sus clientes y clientas. Tienen todo tipo de pinturas, y ante la duda, su fantástico personal no dudará en ofrecer la mejor de las atenciones.

El color y el marketing

Los colores también transmiten sensaciones y emociones que afectan a nuestro estado de ánimo. Cada color tiene un significado, que es diferente según la cultura, pero a ese significado, hay que añadirle uno personal, relacionado con nuestra propia experiencia y naturaleza.

De ahí, la importancia del color en el marketing, y de hecho, solemos asociar una marca determinada con unos colores concretos, que nos transmiten la filosofía y valores de la empresa. Son, en definitiva, la imagen de la misma.

Tradicionalmente, los colores se han venido asociando, en Occidente, a una emoción o a un sentimiento concreto. Veamos algunos ejemplos:

  • El color morado suele asociarse con lo femenino, pero también con lo espiritual y lo religioso.
  • El rosa, transmite belleza, dulzura, candidez
  • El rojo es el color del amor, de la pasión y de la fuerza
  • El naranja inspira alegría, diversión, pero también limpieza, orden y creatividad
  • El amarillo se relaciona con la juventud, con la energía y con los sentimientos de felicidad.
  • El verde es el color de la naturaleza y se relaciona con lo sano, pero también con lo venenoso.
  • El color azul transmite calma, serenidad, y además, frío.
  • El negro se relaciona con la muerte y es el color del luto, pero también se relaciona con el lujo.
  • El color blanco se asocia con la pureza, con la limpieza y con la vida
  • El gris se relaciona con lo serio, con lo elegante