Las bondades de la gastronomía balear

Las bondades de la gastronomía balear

Nuestro país se caracteriza por tener una de las gastronomías más ricas del mundo y es que no importa a que comunidad autónoma nos desplacemos porque nos sorprenderán con alguno de sus platos. En este sentido, da igual que estemos en el norte de la península o en alguno de los archipiélagos españoles y es que la gastronomía es uno de nuestros principales activos. Además, la mundialmente conocida dieta mediterránea también sirve como reclamo para que los visitantes que se acercan hasta nuestras tierras puedan conocer de primera mano los manjares que les ofrecemos. Y es que, en España, por definición, los establecimientos de comida rápida no deberían de tener un gran éxito, dado que siempre podemos encontrar menús del día a buen precio sea cual sea nuestro lugar de destino y en ellos encontraremos platos típicos de la zona que conseguirán conquistar a los paladares más exquisitos. Es por ello por lo que a lo largo de las siguientes líneas pretendemos daros a conocer algunos de los mejores platos de la gastronomía española y, para ello, nos centraremos en una sola comunidad autónoma, siendo, en este caso, la balear, así que sentaros a la mesa y acompañadnos.

Uno de estos platos típicos que os recomendamos tiene su origen en la isla balear de Ibiza, dado que, en ella, la Coca ibicenca de pintarroja es uno de los platos más solicitados. Así, para prepararla necesitaremos 500 g de harina, 1 vasito de aceite de oliva, 1 vasito de agua tibia, sal, 2 cucharaditas de levadura de repostería, 3 o 4 gatons o pintarroja (despellejados y troceados), 6 o 7 dientes de ajo, 1 manojo de perejil, sal, aceite de oliva, un bote pequeño de aceitunas sin hueso y 1 cucharada sopera de pimentón.

Una vez tengamos todo esto a mano, para ponernos manos a la obra empezaremos por picar los ajos y el perejil, los cuales reservamos. Ponemos los trozos de pintarroja limpios y escurridos en un bol grande, añadimos los ajos, el perejil, la sal, el aceite (generosamente) y la cucharada de pimentón y los mezclamos todo bien, dejando macerar la mezcla mientras se hace la masa. Ponemos la harina, el aceite, el agua, la sal y la levadura en un bol limpio y los mezclamos, primero con una cuchara y después amasándolos a mano hasta obtener una masa homogénea. Extendemos la masa y forramos con ella un molde untado con aceite. Repartimos el relleno sobre ella, repartimos las aceitunas y horneamos a 180º hasta que la masa quede dorada.

No obstante, para todos aquellos que os amargue cocinar, nosotros os recomendamos que os paséis por Ses tres germanes y es que aquí podréis comer todo aquello que os apetece en uno de sus amplios salones preparados para celebraciones y en los que os complacerán todos aquellos deseos culinarios que tengáis en vuestros pensamientos. Pero si vosotros, como nosotros, sois unos manitas de la cocina, os proponemos otra receta que os atraerá como es la de las empanadas mallorquinas de cordero. Para hacerlas, empezamos adobando la carne de cordero troceada, rociándola con zumo de limón y salpimentándola, siendo mejor si esta operación la realizamos con algo de antelación, para que se empape bien. El recipiente donde la pongamos lo dejaremos ligeramente inclinado para escurrir el líquido que vaya soltando la carne. Después, amasamos los ingredientes de la masa. Para hacer las empanadas vamos tomando porciones de 80 o 90 g, formamos una bola y le vamos dando forma hasta formar una «cazoleta», que rellenaremos con carne, sobrasada y tocino. Extendemos un poco de masa con la ayuda de un rodillo, recortamos un círculo para tapar la empanada y hacemos un pequeño reborde, para sellar bien la masa. Realizamos un pequeño agujerito en el centro de cada empanada y horneamos a horno precalentado a 180ºC durante, aproximadamente, unos 50 minutos. Tras estos pasos ya solo nos queda disfrutar del resultado.

La Greixonera ibicenca, otro de los mejores manjares baleares

Para poder preparar este plato empezamos caramelizando 100 gr. de azúcar. Tiene que quedar bien oscuro. Cuando esté listo, lo repartimos sobre el fondo de un molde de paredes altas, no siendo necesario engrasarlo previamente. Sobre el caramelo disponemos las ensaimadas troceadas. Los trozos pueden ser grandes, así después se empaparán mejor con la mezcla de huevos y leche. En este punto es preferible romper las ensaimadas a mano a hacerlo con cuchillo. Aparte, batimos los huevos con los restantes 300 gr. de azúcar. Añadimos la leche, removiendo bien. Por último, agregamos la cucharada de canela molida y la ralladura de limón. Cocemos la greixonera en el horno al baño maría a 160ºC, durante dos horas aproximadamente, o hasta que pinchándola con un palillo este salga limpio. Debemos dejarla enfriar bien antes de desmoldarla y por último, a disfrutar del manjar.